Hay momentos en la vida en que todo parece detenerse, como si el tiempo dejase de ser, permitiéndonos o forzándonos a caer en una especie de suspensión. Nada es, todo fue o dejó de ser. Aturdida entonces, en confusión de sentidos, intento vanamente encontrar el camino en fuga, huidizo de la conciencia, de la realidad. En la dispersión, vuelvo en mí.. la vida sigue, el tiempo apremia aunque por supuesto, nada es como fue.... como es natural en todo punto de inflexión.