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La Pluma es la Lengua del Alma...(Cervantes)





jueves, 20 de mayo de 2010

LA FUERZA DEL AMOR

“El amor, es más fuerte” (Juan Pablo II)

René Descartes, filósofo y matemático francés decía: “No hay nada repartido de modo más equitativo que la razón: todo el mundo está convencido de tener suficiente”. Curioso ¿verdad? Conformismo, autoestima, banalidad, etc, la tendencia es creer que razonamos, por lo menos, adecuadamente y nos sentiríamos ofendidos si alguien, aunque sea veladamente, insinúa lo contrario.

Es también curioso que con el amor, ocurra exactamente al revés. Siempre necesitamos más. La inconformidad al respecto, es generalizada y muchos deducen, aunque no lo reconozcan abiertamente, no tener suficiente de él.

Disquisiciones racionales sobre si es un sentimiento, o es un arte, si existe o no, si es un acto de la voluntad y tantas más, dignas de pensarse, no hacen más que crear incertidumbre sobre su real y auténtica identidad.

¿Existe? ¿Puede lograr plenitud? ¿Tenemos suficiente? ….Inquietud, tras inquietud.

Lo cierto es que, todos indefectiblemente sentiremos afectadas nuestras vidas, ya sea por él o por su ausencia. En la búsqueda del bien o de la felicidad, nos encontramos con que todo tiene relación directa con el amor y más aún, se anhela lo que no se tiene o por inmadurez no se supo valorar.

Más que buscar el amor de otros, quizá la clave está en que deberíamos ser capaces de entregar nuestro amor “a” y “por” los otros. Existe, no obstante, el temor a no ser comprendidos….a no ser correspondidos… a ser malinterpretados…. a parecer incluso fuera de lugar, donde lo que se lleva es la armadura y coraza a modo de protección y de vez en cuando de agresión.

Me pregunto: ¿protegernos de qué? ¿Por qué necesitamos esconder lo bueno que sentimos? Quizá el temor al ridículo o al rechazo, pueden más que las buenas intenciones. Hoy parecer cercano y brindar afecto, provoca rechazo. Despierta suspicacias y comienzan las dudas sobre las segundas o terceras intenciones de determinados actos. Es una dura prueba para el verdadero amor, que se afecta con ello. Se enfría, intimida y se guarda, para no ser dañado, porque una de sus características es que es muy delicado y nos expone de un modo que preferiríamos evitar.

En esta era, donde lo que no existe se inventa y se crean soluciones para todo, un buen científico…de esos que llaman locos, podría crear algo así como un “detectómetro de verdaderos afectos”… Sería un interesante experimento… ¿Cómo nos iría? ¿Pasaríamos la prueba respecto del verdadero afecto que profesamos a nuestros seres queridos (pareja, familia, amigos, etc, etc,)? ¿Cuántos nos querrían de verdad?

A lo mejor, después de todo, no seríamos tan valientes para querer investigarlo y entonces, preferiríamos asumir anticipadamente y sin previa prueba, que los afectos son reales.

Nuestra naturaleza es así; si lo tenemos no lo queremos, si no lo tenemos lo queremos. Probablemente, todo parte de una inconformidad existencial. De pensar, que siempre hay algo mejor a la vuelta de la esquina y quizá nos lo estamos perdiendo… bien puede ser que no, que sólo cometamos un error frente a determinados atractivos, pero que no pasan de ser espejismos difusos finalmente.

Por lo demás, es muy factible, que al invertir nuestras energías en amar profundamente, no recibamos a cambio, lo mismo. No debería ser motivo de desaliento. Esperar que el amor, crezca en el corazón de otra persona, puede resultar una tarea infructuosa. Mas deberíamos ser felices, porque al menos el amor creció en nuestro corazón y nos ha hecho mejores personas, porque nadie que ama quiere o desea el mal para el otro, por el contrario, espera, ansía su felicidad. En definitiva, no hace mal amar, ni siquiera cuando se sufre por ello. Tenemos la oportunidad de reencontrarnos con nuestras propias dudas y debilidades, para fortalecernos en ellas, siendo un buen motivo de crecimiento personal

Por último, a veces quisiéramos que una determinada persona nos profesara un afecto al mismo nivel que el nuestro y fantaseamos con oir de ella determinadas y comprometidas declaraciones. Es probable que ocurra. Es mucho más probable que no. No obstante, no deberíamos dejar pasar vida y hasta la propia felicidad por nuestro lado, haciendo oídos sordos con aquellos que, sin ser quienes esperamos, ….las dicen sinceramente, desde su corazón, sin pretender nada más.

Que el amor, sea con contigo, donde quiera que te encuentre….


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lunes, 17 de mayo de 2010

EL VALOR DE UN RUMOR

“Los rumores no hacen daño, lo hace quienes los creen y actúan en consecuencia” (Paki J.F.)

Resulta desconcertante, comprobar la certera habilidad comunicacional que posee un mero chisme. Nada influye más en la reputación de una persona, que lo que se diga de ella, bueno o malo. Incluso si con el tiempo logra demostrarse lo errado de las conclusiones basadas en rumores.

Un grupo social cualquiera, puede verse afectado o influido fuertemente por ellos. ¿Es justo que la imagen de una persona pueda ser destruida en base a rumores? Es una pena que al respecto suela reinar la impunidad.

El rumor, es cobarde. Utiliza los códigos de comunicación subterráneos, sobrevive en el boca a boca, mail a mail, etc. De manera informal se propaga y difunde como una inundación, lenta, pero constante.

Su intención puede ser muy disímil, pero tiene un claro final; manipular a otros con respecto de un determinado hecho o persona. Suele ser anónimo, así se cubre las espaldas, por ello difícilmente obtiene sanción el que lo incita o provoca, amén de que sea casi improbable que se determine su origen.

Hay personas expertas en el tema, para quienes bastará dar ciertos aspectos de verdad a un hecho, con tal de lograr la fantasía deseada sobre un determinado tópico. A ello se agrega que si existe colusión, el rumor tiene un éxito prácticamente garantizado.

Es tan eficaz su labor, que suele ser utilizado en política y en marketing, áreas expertas en vender o destruir imágenes.

Internet, que facilita la vida en diversos campos, no podía quedarse atrás en el uso seguro y asegurado, de la dinámica del rumor. Nunca fue más fácil, hablar de otras personas. Todo cuanto antojemos. Casi sin restricción. Desafortunadamente, su uso tiende a favorecer aspectos negativos del rumor, por lo que se da más la destrucción de imágenes, que una buena construcción de ellas.

Lo más triste es que suele asignárseles un valor superior a la verdad, pues de poco sirve demostrarla. Pocas veces, las personas se preocuparán de verificar si lo que le cuentan es verdad o no, simplemente se da como cierto un hecho porque varias lo afirman, aunque no conste, que ellas hayan tenido acceso a fuentes fidedignas que le permitan ostentar autoridad en lo dicho.

Mayoría hace verdad. Esto es quizá, lo más lamentable del rumor, que luego, parece adquirir vida propia y cada quien le agregará lo que estime pertinente para revestirle de veracidad, con tal de evadir lo que puede mover legítimamente a dudas.

¿Es esa la forma en que queremos comunicarnos? ¿Tiene el rumor legitimidad?

En lo personal no estoy de acuerdo. El rumor no puede ser más fuerte que la verdad. El rumor sólo tiene el valor de un chisme.

La verdad, aunque difícil de dilucidar debe primar, por sobre intereses personalistas y debemos esforzarnos en ejercitar el derecho a formarnos una opinión propia e informada sobre un determinado asunto o persona y no aceptar conceptos predigeridos que pueden resultar voluntariosos.

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martes, 11 de mayo de 2010

Un Corazón en Dos Almas...

“La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos alma”(Aristóteles).

Aristóteles, decía que existen tres tipos de amistades. La amistad útil, que redunda en una relación por interés. La amistad placentera, que provoca relacionarse con alguien con cualidades individuales atrayentes, pero sólo en ámbitos superficiales. En último lugar, la amistad virtud o amistad real.

En la amistad virtuosa, se encuentra una de las más importantes formas del amor. Amistad por amistad, pura y simple. No tiene complejos, ni se nutre de esperanzas vanas. No utiliza, manipula, ni se place en el otro. En este tipo de amistad, encontramos a los verdaderos amigos, a “los amigos del alma”. En contexto, es una amistad de sentimientos nobles perdurables, en los que se complementan voluntades.

En ella, influye de manera fundamental, la afinidad de dos personas, que se expresa en un solo sentir y sin embargo, existe diferenciación que mantiene la individualidad… aunque, siendo una amistad enriquecida, será una individualidad modificada, pues es inherente a ella contribuir al crecimiento interior mutuo, porque hay mucho que enseñar y aprender en el compartir.

Que un corazón habite en dos almas, importa unión en un nivel superior. Constituye una conexión extraordinaria, que siendo plenamente posible, es sin embargo, poco habitual. Tristemente, con los tiempos que corren, la inmediatez, la cultura de lo desechable, el hedonismo imperante y un largo etc., parecen otorgarle un carácter excepcional.

La generalidad de las “amistades” suelen darse en niveles básicos de utilitarismo o placer, en las que el fin no es el otro, sino los intereses propios.

Una amistad virtuosa, requiere disposición de “darse al otro” y no en el “esperar del otro”, en eso yace el gran secreto de la conjunción de voluntades, que harán realidad aquello de dos seres distintos, con individualidad propia, confluyendo en un solo corazón.

Es exigencia indispensable en ella, confiar y respetar… La amistad, debe permitirnos descansar en el otro, al tiempo que podamos ofrecer acogida desinteresada. Experimentada, se sabe única. No gratuita. Su mantención, cuidado, fomento y superación de dificultades propias de las diferencias individuales, es un loable desafío. Le sirve de base un sentimiento perdurable, ajeno a intereses desechables. Se disfruta de los logros y se sufre como propios los fracasos del otro. En esencia, existe identidad de sensaciones, emociones y un gran sentimiento que sin exigir unicidad conecta íntima y permanentemente;… el amor.

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